Al Despertar
A escasos días de comenzar el último
mes del 2012 me percate que el tiempo sigue, no se detiene y este abandona.
Aunque no es una situación exclusiva o algo que nadie no sepa, sin más, al
momento de despertarme este hecho del tiempo rebaso a mis pensamientos
matutinos. Puedo fácilmente comparar este suceso del tiempo como cuando los
suspiros abandonan el alma cada vez que nos provoca uno. Ayer suspire y me di
cuenta que el tiempo nos ha regalado cuantiosas noches y días de felicidad, sufrimiento,
experiencia y amor. Que como lo sé, es fácil, aunque me he percatado que todos
los seres humanos lo sabemos desde siempre, en mi caso puedo asegurar que no
soy la misma persona que solía ser el día de ayer. Así de simple, ni siquiera
mi cuerpo se encuentra en el mismo espacio aunque este se encuentre en el mismo
lugar, y mis pensamientos se encuentran como todos los días revoloteando mi
cabeza. Hablando en sentido literal realmente siento que mis pensamientos me
siguen celosamente sin desprenderse por un solo segundo y como si estos me
persiguieran día y noche en busca de respuestas que ni yo misma las tengo
claras por el momento. Es como cuando tienes un niño y este se encuentra
enseguida de ti y a cada paso que das ya sea hacia adelante o hacia atrás este
va a contigo sin poder despegarse como si este supiera que al separarse pierde
esa parte de él que lo hace sentir seguro.
… Y sin más puedo decir que mis
pensamientos del tiempo saltaron inmediatamente a convertirse en pensamientos
de la vida y de las personas. Un día me dijeron que mi problema era que pensaba
demasiado las cosas, tal vez tengan razón más sin embargo no lo encuentro un
problema. Siempre me he considerado del tipo de personas que trata de aprender
con cada una de las cosas que me rodean en la vida y que se encuentran conmigo.
Tal vez esa sea la razón por la cual pienso demasiado todos los acontecimientos
ya sean buenos o malos que rodean mi vida. Puedo con certeza decir que una de
las virtudes que he aprendido a desarrollar es reflexionar y aprender de cada
paso que doy en la vida. Me percate que tenemos que comenzar a vivir la vida
aprendiendo de la misma. Necesitamos aprender a vivir con lo que se nos ha
dado, aceptando los designios de la misma, y aprendiendo a vivir con las
personas que uno ama, aceptándolas tal y como son, tal y como ellas decidieron
venir a nuestras vidas. Aceptar y amar, aprender a ser libres, a ser felices, y
respirar cada segundo de nuestras vidas sin que en ellas exista un quejarse por
la misma. A que cada segundo sea maravilloso y único, a no arrepentirse por
nada y a afrontarnos a los cambios con madurez, a pensar que son para bien de
uno mismo, y si no son así, entonces aprender de ellos…. A aprender a volver a
amar sin miedos, a dejar los miedos a un lado, porque ellos no nos alimentan
sino de al contrario nos carcomen y no nos permiten vivir en plenitud.
No sé si esa sea la respuesta que mis pensamientos buscan,
pero lo que si se es de que hay que comenzar a vivir en plenitud, a no quedarse
callado, a ser uno mismo y a valorar el tiempo porque este no se detiene y
abandona.
Es cierto como a veces nos quejamos de cosas o talentos que no poseemos y que quisieramos tener cuando todo lo que necesitamos para ser felices está al alcance de la mano. Ayer vi un video de una señora ciega que ayudaba a los afectados por el huracán Sandy recolectando y distribuyendo víveres y funjiendo como centro de acopio. Y yo pensé que como era posible que tanras gentes que no tenemos discapacidades hacemos tan poco por nuestros semejantes y no obstante, nos quejamos de nuestras 'limitaciones'. Esta señora veía como una bendición su ceguera, ya que, según dijo en la entrevista, la ceguera le permitía ayudar sin tener que 'ver' el sufrimiento de las personas.
ReplyDeleteMe acertado tu comentario y sabes qué tienes razón, ya que el ser humano se ha empeñado en ver sus limitaciones o sus infortunios como tales, sin realmente percatarse que no son así. Esta señora nos da un ejemplo de vida y de humildad sorprendente, ya que ella utilizo eso que la hace diferente para hacer algo positivo y encontrar una ventaja en ello. Realmente desearía que todos y cada uno de nosotros fuéramos así como ella, dejar de vivir quejándonos de la vida y de una situación que no tiene remedio y comenzar a actuar y ver todo lo bueno que está en nosotros mismo para ayudar a los demás. Ya es de saber que una actitud negativa no lleva a nada, hay que comenzar a actuar y a buscar en cada una de las cosas que nos rodean algo positivo.
DeleteGracias por compartirnos tu pensar en este espacio. Saludos.